Italia: Represión 15 de octubre de 2011. Carta de Francesco desde el arresto domiciliario

Hola a todxs:

Soy Francesco, me encuentro en arresto domiciliario desde hace ya 9 meses por los hechos sucedidos en Roma el 15 de octubre de 2011, durante las más o menos largas jornadas transcurridas entre los muros de casa he podido reflexionar mucho sobre la represión y comprender, mayormente, lo importante que es la solidaridad y lo poco que se necesita para llevarla a cabo.

Aunque lleguen solo un par de líneas sobre el papel de un amigo o de un/a desconocidx o un saludo desde el callejón de debajo de casa llenan el corazón y dan fuerza para seguir hacia delante y resistir, por eso quiero agradecer a todxs lxs que han estado a mi lado y sin lxs que, de verdad que no sé cómo, lo habría conseguido.

Ya son bastantes las condenas impuestas por aquella jornada y, en septiembre, comenzará de nuevo el proceso, derivado del tercer bloque de investigaciones, en el que otras 17 personas estamos imputadxs, todxs acusadxs de devastación y saqueo y, algunxs, de resistencia e intento de homicidio.

Con penas que van de los 8 a los 15 años de reclusión, el Estado quiere convertirnos en verdaderos espantapájaros, ejemplo de lo que le sucede a quien ose alzar la cabeza y rebelarse contra este sistema podrido e infame. Así sucede también en el Valle de Susa con registros, medidas cautelares que prohíben la entrada al territorio y arrestos dirigidos a la gente del valle y a lxs compañerxs más presentes y activos, operaciones que tienden a apagar la fuerza del ánimo de un movimiento popular que vive desde hace más de 20 años.

Pues, bien, yo no quiero ser el espantapájaros de nadie, al contrario… convencido del hecho de que la mejor defensa es el ataque y que hay que responder golpe tras golpe a la represión, la reacción justa es continuar luchando con más determinación y rabia con cada arresto, y pensar en lxs presxs como compañerxs a lxs que hay que liberar y no como ejemplos de lo que puede suceder luchando… ser conscientes de los riesgos quiere decir aceptarlos, quizá con temor, ¡pero sin tenerles miedo!

Mi situación de cautiverio actual la vivo como una fase, un período de reforzamiento interior contra el sistema al que me opongo intentando continuar combatiendo como puedo, seguro de que no me invaden ni el remordimiento ni el arrepentimiento, sino la rabia y la determinación para continuar luchando.

Un pensamiento especial para mi amigo y compañero Albe, reprimido también con el arresto domiciliario por haberse opuesto a la devastación, al saqueo y a la militarización del Valle de Susa, ¡espero que nos veamos pronto entre callejas y veredas!

Toda mi solidaridad para lxs presxs en las casas, en las cárceles y en los CIEs, con lxs presxs en lucha y con lxs que siguen rebelándose en las calles, valles y ciudades…

No hay mejor solidaridad que la acción directa.
Todos los días son 15 de octubre

Fra